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viernes, 12 de abril de 2013

El café (II)

EL CAFE (II)

Durante todo el siglo XVII el café se fue introduciendo por toda Europa, haciéndose cada vez más popular, y aunque sufrió menudo, ciertas antipatías y prohibiciones acabó poniéndose de moda en todo el mundo. Durante este proceso el café nos proporcionó un montón de historias cuiriosas.

Se sabe que el año 1645 el comerciante veneciano Pietro della Valle lo lleva a Italia y en 1652 Daniel Edwards abrió el primer establecimiento dedicado a la venta del café en Inglaterra y Europa. El 1700 había más de 2000 cafés registrados en el Reino Unido.

 En 1686, en París, un siciliano de nombre Procopio abrió un establecimiento, que llegó a ser muy popular, que servía café haciendo pasar agua caliente a través de un filtro con café mucho. En poco tiempo fueron apareciendo cafés por todo París, y el año 1721 ya habían 380 establecimientos en la ciudad.

Al 1683, Viena estaba sitiada por las fuerzas turcas de Kara Mustafa. Una coalición cristiana formada por alemanes, polacos, austriacos e italianos acudió en ayuda de la ciudad. La leyenda dice que un soldado llamado Franz Kolschitzky atravesó las tropas invasoras para llevar información a los aliados de la ciudad. Gracias a esta información la coalición derrotó a los turcos que en su huida abandonaron, entre otras cosas, más de 500 sacos de café. La ciudad regaló el café a Franz Kolschitzky, el cual abrió el primer café de Viena junto a la catedral, llamado "Kaffehaus Die Blaue Flasche", que significa "Café la botella azul". Pero él preparaba el café filtrando el café molido y añadiéndole un poco de leche. Actualmente, el café vienés, es un café, normalmente expreso, con nata montada encima. Pero eso no es todo, a raíz de aquella batalla, para recordar la victoria, se dice que nuestro héroe, el señor Kolschitzky, comenzó a elaborar unos panes, kipferl, en forma de media luna que era el símbolo de los turcos. Más tarde los franceses le pusieron el nombre que todos conocemos: croissant, que significa creciendo. (La luna, supongo).

En Alemania, se abrió la primera cafetería en Berlín el año 1670 y con la influencia de la popularidad que ya tenía en Viena arraigó también muy rápidamente.  Incluso el año 1734 Johann Sebastian Bach escribió "la cantata del café" (BWV 211) con un texto del poeta Christian Friedrich Henrici, con el seudónimo de Picander, donde hay un fragmento que dice:

"Oh como me gusta el café azucarado!
Es más agradable que mil besos
más dulce de que el vino moscatel
café, café te quiero
y si alguien me quiere comfortar
que me sirva un café! "

Los cafés en pocos años se convirtieron en establecimientos muy populares en la que frecuentaban artistas, escritores, filósofos y políticos. En estos lugares se crearon obras importantes de la literatura, la música y las artes y se tomaron decisiones políticas casi siempre de espiritu liberal. El historiador francés Jules Michelet escribió:
 "el café ilumina el espíritu de la revolución, pues aumenta la lucidez de sus adictos, muchos de ellos revolucionarios."
Puede ser por eso, que muchos monarcas y gobernantes intentaron prohibirlo tantas veces .....

En 1773, el 16 de Diciembre, en Boston, hubo un motín para protestar contra el alto precio que tenía el té procedente de Inglaterra. Los colonos americanos se juntaron en el puerto hechando al mar todo un cargamento de té. Este hecho se conoce como el "Boston Tea Party" y es la referencia de la actual Tea Party americano. A partir de ese momento el café cogió mucha popularidad en Estados Unidos, convirtiéndose en una bebida de consumo habitual sobre todo a partir de la guerra civil. Se dice que la revolución francesa nació en el café Foy de París y la americana, en el  Green Dragon de Boston.

En España los cafés llegaron un poco más tarde, (como siempre) y se fueron esparciendo por toda la geografía durante el siglo XVIII. Los establecimientos más célebres fueron "El Cádiz", "El Barcelona" y "La Fontana de oro" en Madrid y Barcelona "El Rincón" o "El café de las siete Puertas". entre otros. Como no podía ser de otra forma, también en España los cafés se convirtieron en lugar de reunión de poetas, músicos, artistas, filósofos y políticos, pero a diferencia de otros lugares, aquí no salió ninguna revolución. Miguel de Unamuno llegó a decir: "la verdadera universidad popular española Ha sido el café y la plaza pública".



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